El informe Global Mind Health 2025 de Sapien Labs analiza la salud mental a nivel mundial a partir de aproximadamente un millón de respuestas recolectadas en 2024 y 2025. Utiliza el Cociente de Salud Mental (MHQ) como indicador central, el cual mide la capacidad de las personas para enfrentar los desafíos de la vida y funcionar de manera productiva en su entorno cotidiano.

Los resultados muestran que el nivel global de salud mental se encuentra por debajo de lo esperado, con una puntuación promedio de 66. Sin embargo, este dato general oculta una diferencia significativa entre generaciones. Mientras que los adultos mayores de 55 años mantienen niveles funcionales dentro de lo esperado, con un MHQ cercano a 101 y una baja proporción de afectaciones clínicas, las generaciones más jóvenes presentan un deterioro considerable. En el grupo de 18 a 34 años, la puntuación promedio desciende a 36 y cerca del 41% reporta afectaciones clínicamente significativas. Esta tendencia evidencia una disminución progresiva en la capacidad de funcionamiento mental conforme disminuye la edad.

Desde una perspectiva geográfica, el informe rompe con la idea de que el desarrollo económico garantiza mejores niveles de bienestar mental. Los jóvenes en países de África subsahariana presentan mejores indicadores en comparación con aquellos que viven en economías más desarrolladas como Reino Unido, Japón o Nueva Zelanda. Este hallazgo sugiere que los factores que influyen en la salud mental van más allá de los recursos económicos o del acceso a servicios de salud.

El análisis identifica cuatro elementos asociados al deterioro de la salud mental en adultos jóvenes. En primer lugar, la fortaleza de los vínculos familiares, que tiende a ser mayor en América Latina y menor en ciertas regiones de Asia y África. En segundo lugar, la espiritualidad, que muestra niveles más altos en países africanos y más bajos en Europa occidental. En tercer lugar, el acceso temprano a smartphones, particularmente en la Generación Z, donde se observa una relación entre el uso a edades tempranas y un mayor riesgo de pensamientos suicidas, agresividad y dificultades emocionales en la adultez. Finalmente, el consumo de alimentos ultraprocesados, que se asocia con mayores niveles de depresión y menor regulación emocional y cognitiva.

Un aspecto relevante del informe es que los resultados en salud mental no muestran correlación con el gasto en atención psicológica ni con la cantidad de profesionales disponibles en este campo. Esto indica que el problema no se resuelve únicamente mediante intervenciones clínicas, sino que responde a factores más amplios relacionados con el entorno social, cultural y de estilo de vida.

Desde una interpretación profesional, el estudio plantea que la salud mental debe entenderse como una capacidad funcional más que únicamente como la ausencia de trastornos. El deterioro observado en las generaciones jóvenes implica un impacto directo en la forma en que las personas piensan, toman decisiones, se relacionan y desempeñan en contextos personales y laborales. En el ámbito organizacional, esto se traduce en desafíos como menor estabilidad emocional, dificultades en la colaboración, baja tolerancia a la presión y problemas para sostener niveles de desempeño.

Asimismo, el informe sugiere que el origen del problema es principalmente estructural. Los factores identificados no apuntan a debilidades individuales, sino a cambios en las condiciones en las que las personas crecen y se desarrollan, como la calidad de las relaciones, los hábitos de consumo y la exposición temprana a la tecnología. En este sentido, las estrategias centradas únicamente en atender síntomas resultan insuficientes.

En conclusión, el estudio evidencia un deterioro generacional en la capacidad de funcionamiento mental, especialmente en jóvenes, que no está directamente relacionado con el nivel económico de los países ni con la inversión en salud mental. Esto plantea la necesidad de replantear el enfoque, pasando de intervenciones correctivas a estrategias preventivas que fortalezcan las condiciones base del desarrollo humano.

Bibliografía

Sapien Labs. (2025). Global Mind Health Report 2025. Recuperado de: https://sapienlabs.org/whats_new/the-global-mind-health-in-2025-report/

por Paola Ivette Martínez Durón

Destacada profesional en Comunicación y Desarrollo Organizacional, con una trayectoria académica y profesional sobresaliente. Es licenciada con mención honorífica, además de contar con una maestría por excelencia académica. Ha sido docente universitaria. Fundadora de su propia consultoría con experiencia en la iniciativa pública y privada donde asesora a empresas nacionales e internacionales. Invitada a programas de radio y TV para compartir información laboral. Una apasionada del aprendizaje que ha podido escuchar a personalidades como Marcus Dantus, Teresa Perales, Muhammad Yunus, Carly Fiorina, Steve Wozniak, Jon Mc Neill, entre otros.

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