El camino del emprendimiento

Hablar de tener un negocio propio puede sonar desde muy atractivo hasta muy retador dependiendo del enfoque que se analice, desde el punto de vista de «eres dueño de tus tiempos» y la «toma de decisiones depende completamente de ti», pueden ser uno de lo pros que hemos escuchado cuando hablamos del tema.

El que te guste el área de emprendimiento no es suficiente para que un negocio tenga éxito, que te encante tu profesión o actividad a la que te dedicas no significa que sepamos hacer negocios, porque eso tiene más implicaciones: el precio, los costos, la utilidad, el cumplimiento de obligaciones fiscales, entre otras muchas aristas más y todo esto está determinado por un punto que le dará dirección a todo esto: los límites.

Cuando inicias en la prestación de servicios encuentras de manera frecuente personas y hasta organizaciones que les interesa tu trabajo bajo la premisa «somos una gran empresa y te ayudaremos a darte a conocer» por lo cual cobrar parece demasiado pedir. Si esto lo analizamos cuando adquieres un producto en el supermercado no contamos con el mismo argumento de negocación. El ofrecer un servicio sin cobro, sí le representa costos al emprendedor desde la preparación, el tiempo que cede y que podría cobrar, la inversión en traslados. Aunque, a primera vista pareciera una oportunidad valiosa para darte a conocer invertir el tiempo en publicidad hay que tener cuidado porque eso marca la pauta de trabajo: el cómo accederán de manera futura a nuestros servicios. Considero que las grandes organizaciones no sólo están determinadas por su difusión, conocimiento de marca o cantidad de colaboradores y colaboradoras, sino por sus valores iniciales como el respeto al tiempo y conocimiento del otro, lo que ha invertido en aprender, en su carrera, los cursos, en viajes para estar en el momento adecuado del conocimiento.

Mi experiencia: nos gustaría probar

De acuerdo con el Economista emprender en nuestro país se ha vuelto más complejo, ya que en el 2023, el tiempo promedio para ser rentable era de 1.8 años para el 2025 el número de años aumentó a 2.4 de acuerdo con la Asociación de Emprendedores en México (ASEM) estamos hablando de casi el 35% más del tiempo. (Salvador Pérez, 2026)

Recuerdo que hace años en una solicitud de un servicio una empresa estaba interesada en que se pudieran juntar a sus líderes de toda la República Mexicana en un punto para darles distintos temas para impactar dentro del desempeño de cada negocio, para ello buscaban impartir el mismo curso en 4 grupos pero, antes no habían realizado un proyecto de esa naturaleza por lo cual no tenían un presupuesto aprobado para dicha actividad, al revisar la cotización, les pareció oportuno ofrecer que se dieran la serie de cursos a los cuatro grupos haciendo el pago únicamente de uno para «probar el resultado», además de que ya gastarían en el traslado de los mismos. Consideré que podría ofrecerles una «propuesta indecorosa más rentable el darles un curso y cobrarles cuatro» para promover una postura desde la reflexión para el cliente y por qué voy a pagar más de lo que voy a recibir, y ¿por qué como emprendedores vamos a dar más de tres servicios sin un pago? En una empresa cuando una persona presta sus servicios de manera subordinada se le pagan por días de trabajo, por lo que cuando inicias como emprendedor no significa que no tenga costo, que no sea valioso, sólo por una práctica que se ha fomentado en el mercado.

 

La ASEM  menciona que la principal causa de fracaso de los emprendimientos es la falta de liquidez, ya que 26.5% de los negocios cerró por esa razón. (Salvador Pérez, 2026)

Reflexionemos sobre lo que implica abrir un negocio: inversión inicial, gastos de operación, esos que llegan aunque tengas o no trabajo, el sueldo del emprendedor y ahora agregarle esos servicios bajo la promesa de que el día de mañana se darán proyectos, y no quiero decir que no se otorguen servicios sin costo, claro compartir  es parte fundamental del crecimiento, donar para universidades con alumnas y alumnos en formación, comunidades vulnerables o incluso espacios de agrupaciones de empresarios y claro empresas con las que ya has trabajado pero, antes de pedirle a alguien que va empezando de manera consciente preguntarse, cuál es la solvencia económica de mi empresa y cuál es la del profesional, ¿quiero apoyarlo? ¿cuál sería la mejor forma de hacerlo?

Referencia

Andrea Salvador Pérez. (2026, 15 de abril). ¿Qué detiene el crecimiento de los emprendedores? El Economista

por Paola Ivette Martínez Durón

Destacada profesional en Comunicación y Desarrollo Organizacional, con una trayectoria académica y profesional sobresaliente. Es licenciada en Comunicación Organizacional, además de contar con una maestría por la Universidad de Guanajuato. Ha sido docente universitaria. Fundadora de su propia consultoría con experiencia en la iniciativa pública y privada donde asesora a empresas nacionales e internacionales. Invitada a programas de radio y TV para compartir información laboral. Una apasionada del aprendizaje que ha podido escuchar a personalidades como Marcus Dantus, Teresa Perales, Muhammad Yunus, Carly Fiorina, Steve Wozniak, Jon Mc Neill, entre otros.

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